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Mensajes - Michael

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Jean Michel Jarre / Re:Radio Equinoxe
« en: 14 de Octubre de 2016, 11:19:13 am »
Nos damos la bienvenida aquí en el sur de Francia, para celebrar con nosotros el decimoquinto aniversario de Radio Equinoxe.
Bastien Lartigue, AstroVoyager y Glenn Main estarán en el escenario de un concierto.
Radio Equinoxe Versión Live: Sábado 22 de octubre 2016, Villeneuve de la Raho (cerca de Perpignan)
www.live.radioequinoxe.com

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Rendez Vous / Re:Space Art live @ Benicarlo
« en: 17 de Octubre de 2012, 09:13:12 pm »


Concierto completo.

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Rendez Vous / Re:Fotos Rendez
« en: 08 de Octubre de 2012, 10:32:27 pm »


To be continued...

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Barcelona 21 de Abril 2008 / Re: Crónicas sobre el concierto del Liceu
« en: 22 de Abril de 2008, 11:40:00 pm »
Buenos días a todos. Espero que pueda leer esto ya que utilizo un programa informático de traducción automática. Somos Michael y Paraskévie. Nos ustedes entrevistamos con ayer en Barcelona. Le dimos la tarjeta para Francis Rimbert. Puede leer nuestro reportaje y ver nuestras fotografías aquí: http://www.radioequinoxe.com/15.html

Citar
Lunes 21 de abril. De vuelta después de un día de trabajo, preparamos nuestros asuntos. Primer incidente del día: ¡a raíz de un error de manipulación, la batería de la cámara no está cargada! Tanto peor, será necesario pasar. Es un poco pues después de mediodía que dejamos el Rosellón, dirección la capital catalana.

En el paso de la frontera, tomamos a dos jóvenes autostopistas. Cuando nos piden lo que vamos a hacer a Barcelona, y que les explicamos que vamos a asistir al concierto de Juan-Michel Jarre, no lo conocen. ¡Un súbito deseo de depositarlos inmediatamente a bordo de la autopista me toma! (Bromeé, obviamente…)

Después las dos horas de viaje, llegamos pues al centro comercial Charca Magnum, cerca del puerto de Barcelona, donde Paraskévie dio cita a Maria, una amiga griega. Vamos a tomar un café. Las dos amigas empiezan una conversación a la cual sólo comprendo algunas palabras, pero ninguna frase.

Hacia las quince horas cuarenta y cinco, mi teléfono suena. ¡Sorpresa, es Francis Rimbert que me llama! Me explica que acaban de llegar al teatro y que aprovechan de una pausa cigarrillo antes de empezar las repeticiones a las dieciséis horas. Es demasiado tarde para que poder juntarlos. Esperamos pues vernos al final del concierto. Francis nos dice que intentará hasta vernos si deben ir rápidamente en Madrid la noche mismo.

Dejamos pues a Maria y comenzamos a dirigirnos hacia La Rambla y el teatro del Liceu. Al llegar in situ, constatamos que hay un aparcamiento solamente a algunos metros del teatro. Doy la vuelta pues en metro al aparcamiento de la Charca Magnum para recuperar nuestro coche y venir a aparcarme a dos no del teatro.



Vamos a continuación a restaurarnos, luego instalamos en la terraza de un café ante el teatro. Allí nos unimos rápidamente a nuestro amigo holandés Karel, que asiste a esta noche a su vigesimosexto concierto de Jean Michel Jarre, y que estará en Madrid el día siguiente. Nos volvemos juntos dentro del café, donde nos juntarán más tarde los fans españoles. Aprovechamos para hacer firmar a cada uno una tarjeta que representa Bugs Bunny, que prevemos entregar a Francis al final del concierto.
Todo eso nos conduce a las veinte horas treinta, hora a la cual cruzamos La Rambla para volvernos al prestigioso teatro del Liceu.
Primera misión: acceder a la caseta marchandising. Efectúa muchas compras, no sólo para nosotros, sino también para Alex que me pidió ayudarle a completar sus compras de Bruselas.
Segunda misión: encontrar nuestro lugar. No indica nada dónde se encuentra. Afortunadamente, el personal del teatro nos guia. Utilizamos el ascensor para volvernos al segundo balcón. Nos instalamos en la espléndida sala del Liceu, que copiosamente se surte.



Ante nosotros, la escena sólo contiene un instrumento: el Theremin. En realidad, hay una enorme parte de la escena situada delante de la cortina, y el jefe del teatro no permitió instalar los instrumentos más cerca del público. Lo más grande de los instrumentos será pues a varios metros de las primeras filas, excepto el Theremin, que Patrick Pelamourgues vendrá a en un relámpago retirar de la escena al final de Oxígeno III, y el Moog Liberación utilizado para Oxígeno V. Además, el concierto teniendo lugar entre dos representaciones de una ópera, fue necesario hacer con los decorados de la ópera empujados sobre el numerados de la escena. Esperamos el principio del concierto, como siempre acompañados a la espera de de Cousteau, puntuado por los anuncios del teatro invitando a apagar los teléfonos portables, y anunciando el tiempo permaneciendo antes del principio de la representación (concierto en diez minutos, concierto en cinco minutos…)



Las luces se apagan, la cortina se abre, y el impresionante grupo de instrumentos vintage aparece. Tras algunos segundos, la voz de Jean Michel Jarre se hace oír. “Bona nit, Barcelona!” Pero ninguna señal en adelante tradicional del sillón-huevo en el cual hace su aparición desde el principio de la gira. A la sorpresa general, Jean Michel Jarre aparece en el fondo de la sala, y cruza la avenida central para incorporarse a la escena, de ahí saluda el público en catalán, saltando y el levante puño.

Comienza a continuación a hablar francés, antes de proseguir en inglés. Una voz femenina traduce observaciones en catalán de una manera aproximada. Tenemos derecho a una pequeña demostración del principio del Theremin, luego a la presentación de los músicos.



El concierto comienza. El programa es el mismo que a Marigny, y al mismo tiempo diferente: las variaciones se alargaron, Jean Michel Jarre se liberó completamente en numerosas improvisaciones. Pero lo que contrasta más con los conciertos parisienses, es su actitud sobre escena. En cuanto tiene la ocasión, salta y mecanografía manos. La profundidad de la escena lo obliga por momento a correr para pasar antes de de la escena, donde viene a saludar al público, a sus instrumentos. Estos conciertos tienen de verdad el aire de volverle a dar el gusto de la escena. ¡Se lo siente revivir!


El concierto se desarrolla sin grandes problemas técnicos. Y el talento de los músicos hace que posibles averías son apenas audibles por el público. Cuando una secuencia no empieza, por ejemplo, se juega a la mano. Los frágiles instrumentos soportan bien finalmente más bien el ritmo de la gira, ya que se transportan con muchas precauciones en un camión calentado.





Se modificaron los alumbrados también ligeramente, en particular en final de concierto. El ambiente en la sala es muy bueno, el sonido de calidad. Algunas personas dejan la sala antes del final del concierto. Eso se produce frecuentemente desde el principio de la gira. Es probable que algunas personas, al volverse a un concierto de Jean Michel Jarre, se esperan algo de más espectacular. Se dista mucho de los conciertos gigantes a los cuales se nosotros acostumbró, y si esta gira es una felicidad para los fans, la fórmula es quizá menos accesible al opinión pública.


Al final de Oxígeno XII, Patrick Pelamougues aporta sobre escena una meseta móvil sobre el cuáles están dispuestos los instrumentos que permitirán a Jean Michel Jarre jugar Oxígeno XIII cerca del público, a que dedica el pedazo.

Final del concierto. Las luces se avivan. ¡El concierto era bien más largo que a Marigny, y con todo, yo no lo vio pasar! Ovación merecida para Jean Michel, Dominica, Claude y Francis. Algunos fans se acercan a la escena. Jean Michel Jarre firma algún escritos a mano y aprieta manos. Luego dedica el concierto a una persona muy particular en el público. Su madre, a noventa y cuatro años, hizo el desplazamiento hasta en Cataluña para asistir al concierto.

Es hora de dejar la sala. Al descender la escalera, oigo a Paraskévie limpiarse: ¡“He! “Me doy la vuelta, y veo a María-Laure precipitarse hacia nosotros. La situación es grave: las repeticiones fueron complicadas por la configuración particular de la escena, y el teatro, que ya ha sido destruido dos veces por incendios, no implica ningún espacio fumador. Nos volvemos pues delante de la sala para permitir a nuestra amiga poder por fin fumar. El veintitrés de abril, hay una tradición en Cataluña que consiste en ofrecer una rosa a las damas para el Sant Jordi. Por supuesto, no derogaremos a la norma y ofrecemos una rosa a María-Laure.


Nos unimos a a continuación Francis Rimbert y Dominica Cantero, sentados a la mesa con algunos fans y el distribuidor de los álbumes de Francis en España a la terraza del café donde habíamos encontrado a Karel un poco más pronto. Francis se levanta para acogernos y nos agradece ha venido. Le ofrecemos la tarjeta firmada por sus fans y tomamos una copa juntos, cuyo tamaño es enorme, lo que es el menor de las cosas vistos los precios practicados. Estamos sobre la avenida más turística de Barcelona.




De numerosos fans vienen a saludar Francis y Dominica, que firma por buen corazón todo lo que se les presenta y se coloca para numerosas fotografías. Francis nos dice de numerosas anécdotas, toma noticias de nuestro lugar. Nos pide nuestro dictamen sobre el concierto y confía una importante misión a Karel. Hablamos de su nueva tienda en línea y nosotros habla en términos elogiosos de DragonLady que fue a encontrar en Dinamarca. Un poco más tarde, Claude Samard viene a unírsenosotros. Luego es Patrick Pelamourgues que viene después del desmontaje del material. ¡Dominica Cantero no pierde una miga haciendo numerosos vídeos!




Una vez más, no vemos el tiempo pasar, tanto el ambiente es de fácil utilización y ya es la una de la mañana cuando el microbús que debe traer a los músicos llega. Ha pues tiempo de dejarse, prometiéndonos revisarnos pronto.


Nos dirigimos a continuación delante del teatro, donde una cincuentena de fans espera siempre la salida de Jean Michel Jarre. Distintos técnicos salen el a uno. Luego es la Sra. Pejot que sale, pronto seguida de Fiona Commins. Por fin, es Juan-Michel Jarre que sale. Toma el tiempo de saludar a cada ventilador, coloca de buen grado para fotografías, firma escritos a mano. Por mi parte, le hago firmar una de las caras laterales de mi MicroKorg, que Francis, Dominica y Claude ya rubricaron un poco más pronto. Lo agradezco y lo felicito por esta tarde.



Es a continuación Paraskévie que se acerca él. Para llamar su atención, decide utilizar los sentimientos: ¡“Jean Michel, una fotografía con una Lionesa! ” Se da la vuelta, toma la instalación con Paraskévie. Intercambian algunas palabras, luego se abarcan. ¡Y Jean Michel concluye por un “Viva Lyon! »



¡Aquí! Ha tiempo para devolvernos hacia el aparcamiento, no sin haber saludado una última vez Patrick y María-Laure. Llegados in situ, una sorpresa nos espera: ¡el aparcamiento cierra a una hora! Afortunadamente, realizamos rápidamente que hay un intercomunicador, y que es a pesar de todo posible salir del aparcamiento.
Nuestro itinerario de vuelta nos lleva que pase una última vez delante del Liceu, exactamente en el momento en que María-Laure sube en un taxi. Una última pequeña señal de la mano, y nosotros aquí en marcha para Francia, donde llegamos las dos horas más tarde, extenuados pero quitados.

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